Juan José de Jáuregui y Mendoza

A pesar de ser apasionante, hasta hoy no contábamos con una historia real, no tergiversada por el cine, de la vida del forense que intervino en el crimen de Cuenca. Gracias a la autopsia certera, profesional, alejada del vaivén político del momento, practicada por el doctor Juan de Jáuregui en Belmonte sobre unos huesos enterrados fuera de su Cementerio, pudieron los acusados Valero y Sánchez salvar la vida, abocada al garrote vil tras haber reconocido (hubo torturas notorias de la Guardia civil, y connivencia judicial para arrancarles esa confesión) que habían asesinado al pastor...


























































