Diario de la decepción

El destierro del asombro ante la realidad como punto de partida del conocimiento humano abre paso necesario a la decepción, y ésta ofrece, desde luego, la certeza de que ninguna experiencia supone satisfacción, de que no cabe más esperanza que la que concede la duda ante lo perpetuamente aplazado. El desencanto y el desasosiego se convierten así en instancias de la subjetividad, en causas y consecuencias mediatas del obrar y del conocer, en motores de la búsqueda infinita de aquello que nunca llega. La esperanza queda así transgredida y recreada, entendida ahora, de manera inevitable,...













![Libro Movimientos migratorios y derecho [Anuario de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (AFDUAM) 7, 2003]](https://cdn1.7dies.net/images/libro/movimientos-migratorios-y-derecho-anuario-de-la-facultad-de-derecho-de-la-universidad-autonoma-de-madrid-afduam-7-2003-id-5LEeEAAAQBAJ.jpg)












































