Atreverse a Perdonar

Perdonar no es ofrecer la otra mejilla. Perdonar no es huir corriendo. Perdonar a alguien no significa aprobar lo que esa persona ha hecho, ni tampoco permitir que vuelva a hacerlo. No significa olvidar la ofensa ni, por el solo hecho de haber perdonado, alentar tácitamente que nos ocurran cosas malas. En otras palabras, perdonar no es señal de debilidad sino de fortaleza. El perdón es saludable, valiente y contagioso… y, por encima de todas las cosas, nos hace libres. Con su característico estilo vivaz y apremiante, el renombrado autor Edward Hallowell lo ayudará -a través de una...


























































