Una mujer sin maquillaje

Su curiosidad: el lazo de una mujer con otra. Su anhelo: ser la Otra de las mujeres. Su locura: creer en La mujer y suponer que esta se ocultaba tras las máscaras, los velos, los postizos. Su estrategia: ser una mujer sin maquillaje. Sabemos todo esto porque habló de ello durante los tres años en los que ejerció como Analista de la Escuela (AE) luego de haberse presentado al dispositivo del pase. Lacan, el que quería saber, la habría escuchado atentamente a Gabriela, la que habla de más, la que dice lo que no conviene... Pero él no está. Ahora nos toca a nosotros, lectores, aprender...