Debemos Ser Perfectos

Nadie es perfecto. Todos lo sabemos, pero una y otra vez insistimos en exigir la perfeccion de nosotros mismos y de los demas: nuestros padres, la pareja, los hijos y todos los que nos rodean.El resultado: culpa, enojo, depresion y desilusion.De donde surge esta pretension imposible? Acaso de nuestros padres, que intentan llenar con nosotros el vacio de sus vidas? De nuestros maestros y profesores, que se concentran en nuestros errores? Tal vez de la historia de Adan y Eva que fueron castigados para siempre por romper una sola ley? Es el mundo de la imagen y la publicidad, con su legion de...


























































