Traducir a un poeta que además es tu amigo no deja de representar una tarea peculiar. Sobre todo cuando uno ha conocido al poeta antes que a su poesía. Y más aún cuando, dispuesto a verter su obra a otro idioma, te das cuenta de que los poemas en cuestión retratan episodios, sentimientos y anhelos de la vida de una persona que nunca te habló de ellos en su condición de poeta. Te contaron esas cosas, en realidad, porque la conversación llevó hacia derroteros propicios o porque, en esencia, siempre estamos contando una misma historia con diferentes entonaciones. Nunca porque aquellos...