Yo también fui hijo de mi padre
Acerca de esta obra
¡Dios es bueno! Algunas personas piensan en Dios como el viejo gruñón que está sentado en el cielo con un gran palo en su mano derecha, esperando que alguien se salga de la línea para dejárselo caer en la cabeza. Pero Él, no tiene ningún palo en la mano, su disciplina es producto de su amor, todo lo que hace, aun cuando en el momento no te parece agradable, lo hace por tu bien. En este libro el autor nos muestra la importancia de reconocer a Dios en cada situación de nuestra vida, las consecuencias que podríamos pagar por desobedecer, los grandes beneficios que nos brinda la obediencia y lo hermoso de saber que Dios está interesado en cada área de tu vida, más de lo que nosotros imaginamos.
Opciones para leer este libro
Consulta las opciones disponibles para llevarte esta lectura y disfrutarla cuando quieras.
Valoración
Más libros de la categoría Religión
Libros Recomendados 2026
El nudo Windsor (Su Majestad, la reina investigadora 1)
S. J. Bennett
Alexia Superfutbolista 3 - Una rival sin igual
Alexia Putellas
Pablo Diablo y el partidazo de fútbol
Francesca Simon
Gorbachov: luces y sombras de un camarada
Francisco Herranz







