Del sacar por el natural

Sinopsis del Libro

Francisco de Holanda expone en su tratado, que adopta la forma de una serie de diálogos entre el autor y su amigo Blas de Perea, la importancia del retrato en el contexto de la sociedad estamental del Renacimiento, y se sitúa en el centro de la polémica entre los defensores de un tipo de retrato realista, cuyos principales ejemplos proceden de la pintura flamenca de los siglos XV y XVI, y otro más idealizado, el practicado por los pintores italianos, sobre los cuales Holanda destaca a Tiziano. A lo largo de sus páginas, el autor desgrana las partes fundamentales de las que consta un retrato, y da algunas pistas sobre cómo realizarlo con el mayor éxito posible. De este modo, el texto de Holanda se constituyeen el primer referente teórico sobre la retratística, perfectamente imbricado con las teorías preponderantes en la Europa del siglo XVI en general y en Italia en particular, país al que viajó en varias ocasiones y donde se hizo amigo de Miguel Ángel, protagonista de otra de sus obras, el tratado Da pintura antiga. La presente edición, que utiliza la traducción histórica que acometió el pintor miniaturista portugués Manuel Denis en el año 1563, y que en la actualidad se conserva manuscrita en la Biblioteca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ha sido realizada por el reconocido especialista anglosajón John B. Bury, que con este trabajo culmina una trayectoria dedicada particularmente al estudio de Francisco de Holanda.

¿Cómo descargar el libro?

A continuación, te enseñamos varias alternativas para conseguir el libro.

Valoración

Popular

4.5

98 Valoraciones Totales


Biografía de Francisco De Holanda

Francisco de Holanda (c. 1517-1584) fue un destacado humanista, pintor y teórico del arte portugués del Renacimiento. Nació en Lisboa, en el seno de una familia de intelectuales. Su vida y obra se desarrollaron en una época de grandes cambios culturales y políticos, marcados por la llegada del Renacimiento a la península ibérica, así como por el descubrimiento de nuevas tierras que ampliaron las fronteras del conocimiento y la cultura en Europa.

Desde joven, Francisco mostró un interés por las artes y las ciencias. Su formación se vio influenciada por los grandes maestros de la época y por el contacto con obras de artistas italianos que circulaban en la corte portuguesa. A lo largo de su vida, viajaría a Italia, donde tuvo la oportunidad de conocer de cerca a algunos de los más grandes artistas del Renacimiento, lo que impactaría profundamente su visión del arte.

Uno de los aspectos más relevantes de la vida de Holanda fue su fascinación por la <perspectiva> y la <proporción>, conceptos que había estudiado y que aplicó a su obra pictórica. Durante su estancia en Italia, se empapó del estilo renacentista, que ponía un gran énfasis en la representación realista y la belleza idealizada. Esto se tradujo en su trabajo, que refleja tanto su formación académica como su talento innato.

Entre sus obras más destacadas se encuentra el Retrato de João III, que muestra su habilidad para capturar la esencia de sus modelos a través de un uso magistral del color y la textura. Este retrato no solo es un testimonio de su maestría técnica, sino que también refleja su comprensión de la importancia del retrato como medio para perpetuar la memoria de personalidades relevantes de su tiempo.

Aparte de su faceta como pintor, Francisco de Holanda también es conocido por su obra teórica. Su texto más notable, «Da Pintura Antiga», es un tratado que discute no solo la técnica pictórica, sino también la filosofía y el propósito del arte. En esta obra, Holanda argumenta que la pintura debe aspirar a la verdad y la belleza, conceptos que considera esenciales para el desarrollo del arte. Su enfoque humanista se manifiesta en su deseo de que el arte sirva para elevar el espíritu humano y fomentar el conocimiento.

Holanda fue un pensador adelantado a su tiempo. En un periodo en el que el arte y la ciencia estaban interrelacionados, su trabajo refleja una búsqueda por la <verdad> a través de la observación y la experiencia. Se le atribuye la introducción de algunos elementos de la teoría de la perspectiva en la pintura portuguesa, lo que contribuyó al desarrollo de una identidad artística propia en el contexto del Renacimiento europeo.

A pesar de su contribución significativa al arte y la teoría del arte en Portugal, la figura de Francisco de Holanda fue eclipsada durante mucho tiempo por otros artistas y pensadores de su época. Sin embargo, recientes estudios han rescatado su legado y han puesto de manifiesto su importancia en la historia del arte portugués. Su enfoque académico y su dedicación al estudio de la pintura le han valido un lugar en la historia como uno de los precursores del pensamiento crítico sobre el arte en el país y en Europa.

Francisco de Holanda falleció en 1584, dejando tras de sí una obra que continúa siendo objeto de estudio y admiración. Su vida y su trabajo son un reflejo de la riqueza cultural del siglo XVI en Portugal, así como de la intersección entre el arte, la ciencia y la filosofía que caracterizó al Renacimiento. Su influencia perdura en la actualidad, y su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas y pensadores.

Más libros de la categoría Arte

Libros Recomendados 2026

Últimas Búsquedas

Categorías Destacadas