“Ningún otro nombre como el de república tiene su potencial transformador. Sin embargo, su principal obstáculo para convertirse en sinónimo del cambio en España es su clara vinculación simbólica y emocional con la izquierda clásica y el pasado. Nada ayuda más al deterioro de la monarquía que los monárquicos; pero nada frena tanto una república como (nosotros) los republicanos”. La tesis de este libro es, en efecto, que no hay cambio si este no tiene un nombre, y que no existe, por el momento, ninguno mejor que el de república. Pero para que este signifique verdadera...