Débil es la carne

Es este un libro inusual, por su contenido, y porque en su elaboracion han participado, ademas de Byron, dos escritores de gran prestigio: Jaime Gil de Biedma y Eduardo Mendoza. En efecto, de la ingente correspondencia del primero, el poeta Jaime Gil de Biedma hizo una seleccion muy personal, que se proponia traducir y prolongar. Su muerte, ocurrida en 1991, le impidio llevar a cabo este proyecto, que anos mas tarde retomo el novelista Eduardo Mendoza. De este es la magnifica traduccion de las cartas, asi como el prologo, que permite acometer la lectura de este excepcional y cautivante...


























































