Transiberiano 1_2. Moscú

Todos los viajes en ferrocarril que cruzan la inmensa Rusia empiezan o terminan en Moscú. Si se viene del este, tras varios días (o semanas) de viaje en tren, se agradece llegar a la capital: una ciudad cultural y cosmopolita, impregnada de historia, con una escena artística y musical extraordinaria, que permite disfrutar de una gastronomía fabulosa y de animadas e interminables veladas. Si se va hacia el oeste, se agradece dejar atrás su urbanismo desenfrenado, su tráfico infernal, su incesante ruido y los precios desorbitados. En cualquier caso, Moscú supone un estimulante y...
