"..Los cuentos...me han gustado mucho. (Algunos) son pequeñas historias sobre algunas ridículas tragedias de la posmodernidad, cuyo humor -y ahí está, creo, su mayor mérito- deriva de una mirada que se desliza de la ironía a la compasión, pues el narrador mezcla su propia voz con la del personaje, evitando así situarse en un plano de superioridad. Lo ridículo se convierte en una atmósfera que todos estamos obligados a respirar: nadie queda exento". Graciela Tomassini, autora de Reconfiguraciones. Estudios críticos sobre narrativa breve hispanoamericana de fin de siglo (Rosario:...