Que sea verano

Guillermo está atravesando el peor momento de su vida y su manera de afrontarlo es no afrontarlo. Y para entregarse con desenfreno a no pensar, nada como otro verano rodeado de playa, amigos, alcohol y chicas de esas que no significan casi nada. Con esa intención y con su viejo amigo Juan, Guillermo se escapa a su querido paraíso almeriense, confiando despistar a sus pesadillas por una temporada a base de pasatiempos un tanto nocivos. La tarea no resultará nada fácil, sobre todo cuando aparece en escena la novia de su compañero de viaje y se instala en su propia casa, alterando su ya...


























































