Catalina y el hada de los espejos

Cuando Catalina se miró en el espejo del cuarto de baño y vio allí reflejada por primera vez al hada, se quedo atónita. Lo esperaba desde el día anterior, cuando contempló el arco iris entre dos grandes árboles del jardín. Y de pronto, sucedió. La visión salió del espejo y se situó frente a ella, con su larguísima melena de oro que casi llegaba al suelo y su traje azul de plata brillante, cuajada de estrellas de seis picos. El mensaje era bien claro: unos consejos para lavarse bien los dientes. Sin duda, el premio lo merecía... Dirigido tanto a niñas como a niños, se trata de...


























































