MI ECONOMÍA A LA LUZ DE DIOS
Acerca de esta obra
Es creciente el número de familias y de personas que cada día tienen menos capacidad de conseguir lo necesario para su existencia. Las riquezas mundiales las están acaparando un pequeño número de personas o de grupos económicos, generando un desequilibrio mundial. Esto no es agradable a Dios. Tenemos la responsabilidad de saber y dejar entender al mundo que todos podemos tener control real de nuestra economía y nuestras finanzas. Dios es nuestro proveedor y solamente nos pide, que lo busquemos con afán y el resto se nos dará por añadidura. Nosotros somos unos simples administradores de los bienes del Señor. Se tu, un buen administrador y el Señor te entregara mas riquezas. Si tu relación con Dios es buena, tu no deberías tener dificultades financieras. Recuerda: Mas tiene quien menos necesita. La felicidad es una consecuencia del amor y del servicio. Con nada vinimos a este mundo y nada nos llevaremos de el. La llave de la prosperidad es la gratitud. Dios ama al dador alegre.
Opciones para leer este libro
Consulta las opciones disponibles para llevarte esta lectura y disfrutarla cuando quieras.
Valoración
Más libros de la categoría Economía y Negocios
Libros Recomendados 2026
Gorbachov: luces y sombras de un camarada
Francisco Herranz
La Odisea
Homero
Una historia chocante
Pío Moa
Franco con franqueza
José María Zavala







