"El narrador protagonista, de prosa limpia y certera, se pregunta si llamar a un muerto en sueños significa comenzar a morir. ¿Quién es la enorme yaciente manipulada por la medicina y los afectos? ¿A dónde encontrar a la que daba de tomar la leche y antes de salir al colegio te despedía con un beso? ¿Qué decir y hacer con el pronto viudo que aguarda la sortija que le facilite otra vuelta a su compañera de siempre? Esposa, hijos, hermanos, compañía de soledades agazapadas dentro de la cabeza de quien relata aquello que no debe ser olvidado. Los padres nunca mueren del todo cuando se ...